Orígenes del sindicalismo argentino

Los orígenes del sindicalismo en Argentina

Por María Guadalupe Morales Sosa

 


Las transformaciones económicas sufridas en Argentina a raíz de la crisis de 1890 dieron origen a un incipiente proceso de industrialización en forma paralela al modelo agroexportador imperante. La formación de un sector industrial se dió de forma lenta y subordinada a los intereses de los terratenientes- exportadores, ligados íntimamente a los centros del poder económico mundial. Estas características económicas estructurales ineludiblemente han influido en la formación del movimiento obrero y el nacimiento de la clase sindical.


Las incipientes agrupaciones sindicales fueron dirigidas originalmente por extranjeros influidos por las ideas anarquistas y socialistas europeas. El anarquismo encontró mayor apoyo que el socialismo en los sectores vernáculos incorporados al trabajo industrial: su base social se encontraba en talleres artesanales y en pequeñas industrias de trabajadores con oficios calificados, como es el caso de los panaderos, los zapateros y los plomeros.


Las precarias condiciones de vida de los obreros fortificó la organización de los primeros grupos anarquistas, impulsada por el activista italiano Enrique Malatesta. Se produjeron las primeras huelgas de albañiles, panaderos, cigarreros, maquinistas y fogonistas, estos últimos fundaron La Fraternidad, sindicato aún existente.


La sanción de la Constitución Nacional de 1853, reconoció el derecho de libre asociación, pero marginaba a los obreros de esta facultad. Por lo tanto, los sindicatos anarquistas y aun los socialistas se debatieron entre huelgas y la semiclandestinidad mientras sus dirigentes eran ferozmente perseguidos.


El Anarquismo adquirió un fuerte arraigo a mediados de 1890, tuvo intentos efímeros de crear centrales obreras y llegó a convertirse en la corriente ideológica de mayor aceptación en las organizaciones obreras. El auge del anarquismo correspondía a un alza de las luchas sindicales enfrentadas a un sistema injusto que era imposible de reformarse por medio de la negociación política.
Dentro del anarquismo, uno de los más influyentes en el sindicalismo argentino fue Errico Malatesta. 


Errico Malatesta

 

Errico Malatesta nació en Italia en 1853, en el seno de una familia de propietarios rurales. Fue uno de los más grandes teóricos del anarquismo moderno, su pensamiento influyó en las nuevas corrientes filosóficas de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
En 1871, después de la Comuna de París, Malatesta abrazó el anarquismo y s einscribió en la Federación napolitana de la Asociación Internacional de los Trabajadores. Posteriormente, Malatesta inició un  período de viajes con la finalidad de participar en reivindicaciones obreras. En 1885, viajó a la Argentina donde fundó varios sindicatos y promovió la organización obrera. En 1889 volvió a Italia.


Malatesta pensaba que el anarquismo no se podía basar en el cientifismo, el anarquismo, en todo caso, era para él un ideal ético y social formulado a la voluntad libre de los hombres, siendo la anarquía un orden natural. Errico partía de la premisa que el sindicato era necesario, y que los anarquistas debían participar en él o fundarlo cuando éste no existiera. A pesar de esto, afirmaba que el sindicato era un medio y no una finalidad. Esto último se relacionaba con un miedo que tanía Malatesta: un sindicato, si no  tiene clara su función y se lo confunde con una organización política, puede convertirse en un pseudo partido, con tendencias jerarquizantes y autoritarias. Por otro lado, Errico tenía la idea que el sindicalismo no debía caer en el error del conformismo social, ni en la pura defensa de los intereses particulares.


De regreso a Italia y con la llegada de Mussolini, Malatesta fue procesado por su participación antifascista en varias revistas. Prisionero en su domicilio, murió en Roma el 22 de julio de 1932.


Simon Radowitzky


Otro personaje destacado y más controvertido dentro del sindicalismo argentino fue Simon Radowitzky. Radowitzky fue un militante anarquista nacido en Ucrania en 1891.A temprana edad comenzó a trabajar en una metalúrgica donde participó en manifestaciones en reclamo de reducción de la jornada laboral; fue de esta manera, comenzó a militar en el anarquismo. En 1908 se exilió en la Argentina para salvarse de la represión zarista. En Buenos Aires, Radowitzky comenzó a trabajar en los talleres del Ferrocarril Central Argentino y entró en contacto con un grupo de intelectuales anarcosindicalistas de origen ruso.


El 1 de mayo de 1909 agrupaciones anarquistas se reunieron en la Plaza del Congreso para conmemorar a los mártires de Chicago. El Coronel Ramón Falcón ordenó reprimir a los manifestantes y clausurar los locales de esa filiación. En una semana se detuvieron  a 16 líderes anarquistas. Esa semana se dio a conocer como la "Semana Roja" por la extrema dureza de las persecuciones.
Después de estos hechos, el movimiento obrero exigía la renuncia de Falcón y para ello convocó a una huelga general a la que también se sumó el Partido Socialista. Pero debido a la presión policial y a las divisiones internas entre los grupos el reclamo no prosperó.


El 14 de noviembre del mismo año, Simón Radowitzky puso fin a la vida del Coronel Ramón Falcón con un explosivo que arrojó al vehículo que lo transportaba. Simón intentó suicidarse pero no pudo. Finalmente fue juzgado- por su corta edad no era pasible de ejecución- y sentenciado a cadena perpetua en el penal de Ushuaia.

En prisión, Radowitzky se convertirá en el "mártir anarquista", admirado y respetado por los demás presos del penal y recordado en cada mitin y escrito anarquista. Luego de un intento de fuga fue capturado y castigado severamente.
En 1930, bajo el gobierno radical de Yrigoyen, tras concederle un indulto, se lo expulsó a Uruguay. Seis años después, en 1936, se une a la lucha contra el franquismo en la Guerra Civil española. Años más tarde, se instaló en Méjico donde pasó el resto de su vida trabajando en una fábrica de juguetes. Es en ese país donde fallece en 1956.

 

Hacia la unificación de los sindicatos

 


Más allá de la existencia de figuras aglutinantes y la fuerte impronta del anarquismo, existían, en los sectores obreros, mucha diversidad ideológica lo que impidió la unificación de las organizaciones y debilitó, con ello, la fuerza de los sindicatos.


Hacia fines del 1800, los obreros comenzaron a intentar unificarse en centrales sindicales. En 1890, surgió la “Federación Obrera Argentina” (FOA) que pregonaba ideas socialistas. Simultáneamente, con ideas anarquistas y socialistas, nació la “Unión General de Trabajadores” (UGT). Por otro lado, en 1902, el grupo anarquista de tendencias más violentas y revolucionarias fundó la "FORA” (Federación Obrera Regional Argentina). Pero a pesar de todos estos intentos de agruparse, no había una verdadera conciencia de unidad y las alianzas se lograban transitoriamente para reclamos específicos. Esto, sumado a la persecución que sufrían los sindicalistas y la represión que ejercían los gobiernos sobre los trabajadores que protestaban por sus derechos, hacía muy difícil conformar una unión de sindicatos.


Pero a pesar de la represión, el movimiento sindical iba creciendo y hacia 1919 parecía inevitable la aparición de una central de los trabajadores. Entonces, la "gran represalia" no se hizo esperar. El 7 de enero de 1919, durante el primer Gobierno de Hipólito Yrigoyen, se desarrolló una huelga general en los Talleres Metalúrgicos Vasena, ubicados en la Ciudad de Buenos Aires. Los obreros reclamaban la reducción de la jornada laboral de 11 a 8 horas de trabajo, mejores condiciones de trabajo, la vigencia del descanso dominical el aumento de salarios y la reposición de delegados despedidos. Los huelguistas fueron reprimidos brutalmente por la policía y por grupos paramilitares.


La violencia se extendió por una semana - del 7 al 11 de enero - que se dio a conocer como "La semana trágica". Durante esos días, los actos de violencia dejaron un saldo de 700 muertos  y 4000 heridos, 70 de los cuales pertenecían a la comunidad judía. Por ese motivo también se conoce a la Semana Trágica como el primer “pogrom” (vocablo ruso de antigua data que significa matanza de judíos) en América Latina.


La Semana Trágica va a señalar el punto más alto de violencia contra los trabajadores y, a su vez, el inicio de la decadencia del modelo de lucha sindical conducido por la FORA: un sindicalismo de confrontación revolucionario, fundado en sindicatos de oficio, y con un alto grado de fragmentación y división entre distintas corrientes sindicales.


 

 

En 1926 la “Unión Ferroviaria” - que había obtenido la personería jurídica en 1922 - se alió con "La Fraternidad" para fundar la Confederación Obrera Argentina(COA). La COA adoptó un principio de organización  que la hacía diferir totalmente de la FORA y de la USA:  adoptaba como forma básica de organización sindical a la federación por rama de industria o de actividad; "el sindicato de rama".


La organización sindical por sector industrial, cuyo ejemplo era la Confederación Ferroviaria apoyada en la Unión Ferroviaria, tuvo consecuencias importantes para el movimiento obrero. Si bien este sistema otorgó mayor poder a muchos de los sindicatos, los trabajadores que pertenecían a actividades con menor cantidad de afiliados y/o con menor influencia en la vida diaria del país, quedaban en clara desventaja. En cambio, los gremios que tenían más cantidad de trabajadores y con mayor poder de negociación - poder que dependía, entre otras cosas, de lo que implicaba realizar un paro generalizado en ese sector industrial - llevaban todas las de ganar. Así, el sindicalismo ferroviario se volvió dominante desde la década de 1920 hasta la de 1940.


La crisis económica de 1929 y el golpe militar de 1930 abrieron la puerta a un cambio completo del modelo económico de Argentina, que tuvo consecuencias profundas para el movimiento obrero y en el sistema de relaciones laborales. Básicamente, se preservó el latifundio y la producción agro-ganadera orientada a la exportación (Pacto Roca-Runciman), pero al mismo tiempo se estableció un modelo de sustitución de importaciones industriales que generó un extenso sector industrial con amplia utilización de mano de obra asalariada. Ambos sectores, el agro-exportador y el industrial sustitutivo, se desarrollaron en forma paralela con mínimas conexiones entre sí. Finalmente, el sistema económico requería de una considerable intervención del Estado, que derivó en la creación de importantes empresas públicas y agencias estatales de regulación económica (Junta Nacional de Granos, CAP, etc.).

 

En este contexto, el sindicalismo argentino comenzaba a preparar grandes estructuras sindicales capaces de negociar con las grandes empresas, las organizaciones empresariales y el gobierno. En 1930, el golpe de Estado por el cual asumió como Presidente el Gral Uriburu, amenazó con detener el crecimiento de las uniones sindicales; de hecho, la FORA fue declarada ilegal. Pero a pesar de esto, la unión de los obreros avanzaba y el 27 de septiembre de ese año, se formó, finalmente, la Confederación General del Trabajo, la CGT. La CGT surgió de acuerdo entre sindicalistas de varias ramas a partir de la fusión de las centrales Unión Sindical Argentina (USA) y la Confederación Obrera Argentina (COA). La CGT se declaró apartidaría y alejada de toda ideología, representando en ese entonces a 200.000 obreros de distintas ramas de actividad.

 

 

 

Cronología


1879- Nace La Unión Tipográfica, el primer sindicato.


1902 - Primera Huelga General del movimiento obrero argentino convocada por la FORA ante la amenaza de la implementación de la ley de Residencia.

 

1907 - Huelga de Inquilinos por aumento de alquileres. Habitantes de un conventillo de San Telmo, se niegan a pagar y se declaran en huelga.

 

1909 - Semana Roja. Acto del 1º de mayo, cruenta represión a movilizaciones anarquistas a cargo del Coronel Ramón Falcón.

 

1910 - Huelga del Centenario. La burguesía prepara los festejos del Centenario. El 1º de Mayo, anarquistas movilizan 70.000 persona.

 

1912-1914. En ese lapso se desarrolla mayor unidad en el movimiento obrero (entre la FORA y la Confederación Regional Argentina).

 

1917- Revolución Rusa: el movimiento sindical se fortalece, se expande en comunismo a nivel mundial.

 

1919- Semana Trágica / Se crea la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el presidente  Yrigoyen envía como representante a un miembro del sindicato “La Fraternidad”.

 

1922- Obtiene la personería jurídica la “Unión Ferroviaria”, no se le otorga aún derecho sindical.  

 

1926-“La Fraternidad” junto a la “Unión Ferroviaria” fundan la Confederación Obrera Argentina.

 

1930- Golpe de Estado, el Gral.Uriburu derroca al Gobierno Constitucional de Yrigoyen. Se declara la ilegalidad de la FORA y comienza una política persecutoria al movimiento obrero.

 

1930- Se forma la Confederación General del Trabajo (CGT), surgida de la coalición entre la Unión Sindical Argentina y la Confederación Obrera Argentina. Se declaró apartidaría y alejada de toda ideología representando en ese entonces a 200.000 obreros de distintas ramas de actividad.

 

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  • Link a comentario rociio Miércoles, 31 de Agosto de 2011 19:08 Publicado por rociio

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